viernes, 11 de febrero de 2011

De el diario de Anais VIII

"Y me dijiste que... tú te merecías algo mejor

te dije que si... tú te lo mereces...

me dijiste que me ofrecías un café...

te pregunte... mañana?

me contestaste... imposible...

te volví a preguntar... pasado?

me dijiste...ya veremos…..nos hablamos...

era un juego, tu juego, lo sabía... pero quería jugar... y lo sabías...

un año después... no sé si querría sentarme frente a ti y ver si logras ponerme tan…., ver si aún sigo teniendo aquellas ganas locas de salir corriendo, ver si aún a pesar de todo y de nada me quedo, agito el café y pienso... y me quedo... serena... porque no pasa nada... consigo controlarlo… y si no lo controlo?, es que no quiero controlarlo... quiero sentirlo, como si el suelo se agitara bajo mis pies cuando por ejemplo, me cedas el paso al entrar en el bar...

no se si me gustaría saber si todavía tienes ese efecto...

no se si me gustaría saber si me sigues volviendo loca... si logras que me olvide de todo... si aún sigo pensando...por dios no dejes de hacer eso que hacías, aunque no quiero que dejes de hacerlo... no sé si quiero que vuelvas a ver mi mejor versión de mí misma...

yo lo sé...tú lo sabes...

nadie es perfecto! pero ya no espero... lástima!

pero ahora que recuerdo tú lo decidiste , tú lo decides siempre...

no sé si todavía te acordarás de mi al ir a la farmacia, yo de ti al ver un gato y nos acordamos aquí o dónde quieras sin dudarlo... yo lo sé y tú también lo sabes...

solo es un juego, esta hoja de mi diario es un juego, tú lo sabes, yo lo sé...

me gustaría que si pudieras me contestaras, quien gana?....

y como siempre, tú decides...

y como siempre, te desafío.... "


lunes, 31 de enero de 2011

Esfumarse, evaporarse o desvanecerse

Andaba pensando yo…pensaba…

Justo antes de que…

Antes, de que el tiempo volviera a darle al modo off o pause…que pá el caso es lo mismo…

Pero esta vez no ha sido el modo pause, ha sido un boquete, un agujero desde el que se ve todo difuso. Yo difuso, la vida difusa…

pero no, no es de eso de lo que quería hablar

rumiaba yo, a dónde va la amistad perdida, cavilaba que puesto que no puede esfumarse, evaporarse o desvanecerse y puesto que, muchas veces, no le damos otra opción que huir, entonces esa pobre amistad, con todos sus fragmentos y matices, olores y colores desde rojos y amarillos pasando por naranjas y también celestes azules, todos… se oculta en las cosas…

En esos objetos, regalos que guardas dentro de una cajita o del bolso, o en aquellas hojas plastificadas en las que te ponían un te quiero…
y están ahí proyectando cariño, afecto, pasión, ternura, simpatía…amistad…

muchas veces estamos tan ciegos que no vemos nada…

Al abrir un cajón, ahí están sus regalos, los tocas despacito como si estuvieran hechos de algo frágil y quebradizo, como si fueran materia que estuviera a punto de disiparse en lugar de plástico, cristal y metacrilato, papel y tinta…

…tus gafas, que empañamos muchas veces, tus gafas que se te escurren de tu nariz…
por eso supongo, no quieres que te crezca el flequillo, por miedo que con él crezca el olvido.

(También puedes probar cambiando la palabra amistad por amor)

jueves, 27 de enero de 2011

Puestos a soñar....

… volvía a casa pensando en el futuro, genéricamente considerado, claro, y caí en la tentación de las urgencias o prisas, porque a veces me entran unas ganas irresistibles de saber cómo concluirá todo, qué haré, qué ocurrirá...

¿Cómo te gustaría imaginar tu vida dentro de cinco o diez años? ¿Cómo será una tarde de sábado pasado tanto tiempo? A mí todo lo que se me ocurre es tan cursi que el mero hecho de pensarlo me hace reír.

Ya sé, ya sé que corro el riesgo de lograr ser bastante cursi y hasta puede que un poco empalagoso, me tengo que calmar de vez en cuando porque si no este blog terminaría edulcorado en exceso y no creo que precisamente eso sea una buena perspectiva. Pero por ganas, ni os imagináis todo lo que escribiría...
Yo como que ya desisto en mis tentativas de controlarla, no puedo.
Pero por suerte, pocas veces me decepciona, ya que últimamente suele sorprenderme.

Empiezo a saturarme de terminar siempre igual, de topar siempre referencias al mismo tema, de darme cuenta que por mucho que lo intente me aparece una y otra vez. Supongo que son señales para apartarme de ahí, pero juer, tampoco es necesario que se revelen con tanta frecuencia. Me desmotivo completamente, tal vez por sensiblero, inseguro o todo a la vez. Por eso me voy a tomar… el aire un rato, porque al final eso siempre es lo mejor.

martes, 25 de enero de 2011

De el diario de Anais VII

"Dicen que cuando empiezas a tener cierta edad, te vuelves transparente...
Que nos tornamos translúcidos en un mundo opaco en el que solo cabe el ímpetu y la urgencia de los años jóvenes.

Dentro de poco llegare a los 20 años que hice 20 años y no sé si es que me estaré volviendo invisible, puede que sí, que eso sea lo más probable. Pero hasta ahora nunca me había sentido mejor, no recuerdo disfrutar tanto de cada instante, como lo hago ahora.... Estoy convencida que soy una persona que ama y que suelo dar sin pedir nunca nada a cambio. Soy consciente de que no tengo que dar ni hacer nada que no me haga sentir bien, puedo permitirme el lujo de ser normal, de tener grandes debilidades, de tener muchos pequeños defectos, de equivocarme y de hacer algunas cosas a veces más que incorrectas, inadecuadas...y a pesar de todo me siento muy bien y me siento querida por las personas que me valoran tal y como soy y sobre todo, por como soy. Sin embargo algunas veces reconozco que soy un poco-bastante maniática, entrometida, chillona y muy, muy testaruda. Ahora apunto de cambiar de numero, ya no persigo a aquella mujer, a la que fui, sencillamente sonrío a la que ahora soy, me complace todo lo que he vivido, haya sido bueno, malo o regular y asumo mis muuuchos errores.
Ahora sé que no es la brisa la que extiende sus brazos, que soy yo, cuando ando por la arena de la playa y que solo yo puedo sentirla....que como dice el titulo de la película, la vida es bella, y porque últimamente la he visto alejarse de algunos seres cercanos, hay que vivirla con sus mas y sus menos, con sus alegrías y sus tristezas y dejarla caminar libremente y reconocer lo que nos quiera dar.
Yo no soy invisible, soy...tú."


miércoles, 19 de enero de 2011

La vida no para y si paras te empuja

y resulta que todos los días tenemos que sonreír
y resulta que todos los días tenemos gente que se merece ser alegrada, acariciada, besada…
gente grande, pequeñita o mediana que te pide o reclama unas palabras, besos, sonrisas, que nos da las gracias o que nos hace darlas…

y en ese momento te salvas, me salvo, me salvan y les salvo
formando parte de una cadena intangible de la que no somos conscientes

últimamente estoy muy liado, aparentando ser mayor (simulando mucho y muy bien) pero sin embargo (sshhhh) cada vez estoy más pequeño, y me crece la curiosidad, la magia y unos planes ilógicos por absurdos y disparatados
y lo peor de ser tan pequeño y de llevar el disfraz de mayor es que a veces se te cae el caparazón…
y lloras y te quejas como Calimero, lloras hasta que te quedas sin agua, se te resecan las mejillas de la sal y después………nada, ya está.

sssh ya está, ya está….

empezara Enero y seguirá Febrero….
empezara un lunes y seguirá un martes,
la alegría automática, mecánica
pero la que es inesperada, esa, siempre es la mejor.

lunes, 17 de enero de 2011

Lo que escondemos.

El cruce de sus de piernas capto mi atención más que el icónico descruce de Sharon Stone en Instinto Básico. Fue un cruce sin finalidad alguna: El revés de una rodilla acoplándose con la rodilla opuesta, sus muslos unidos y envueltos en ese finísimo papel de regalo que son los leggins y su secreto a seguro recaudo bajo el lienzo de su falda, de su mínima falda hecha con el final de su chaqueta de punto. No pretendía seducir y mucho menos ser seducida. Tan solo era otro trayecto más para ella, del trabajo a casa, de una boca, de Metro, a otra. Quizás por eso, me cautivó tanto ese cruce de piernas: Es en los movimientos cotidianos donde encontramos la hermosura de los cuerpos, en sus gestos naturales del que no se siente observado.

Y luego sus botas, altas hasta las rodillas. Eso es el erotismo: Lo que escondemos.

El deseo es aspirar a ver lo que escondemos, contrastarlo con la imagen virtual que en esos momentos tenemos de ese cuerpo desnudo. Tras esto, puedes llamarme, no sé, en tu caso como te llamarías. Si no hay nada, no hay amor, ni propósito por conocer de ella nada, nada más allá de su cuerpo desnudo. Únicamente fue y será simple curiosidad. Curiosidad intensa, frustrante y sin embargo ahogada por nuestra compostura, por el sentido que tenemos del decoro todos los cerebralmente sanos.

Así que contigo puedo viajar tranquilo. En lo que dure el recorrido nadie tratara de saciar las incógnitas que ahora y sin querer, has estimulado. Incertidumbre referente a la exacta redondez de sus pechos, o la amplitud de sus pezones, la tensión de su vientre, o su humedad relativa. Un tatuaje inesperado o un piercing oculto que pueda hacer saltar las alarmas de cualquier oficina bancaria.

Y se acabará el trayecto y nada más bajarnos me olvidaré de ella, que no de su cuerpo, o de lo que sería sin las ataduras de su ropa. Una ropa que, de ser otra, menos insinuante, de invitar menos a la ilusión, habría logrado convertirse en otra usuaria más de mi trayecto.

viernes, 14 de enero de 2011

Renovándome.

Estos días quiero renovar mi modesta biblioteca, y como sólo me quedan dos libros por leer, agradecería cualquier sugerencia o recomendación al respecto, agradeceré que no sea teatro, poesía o biografías. Si alguien tiene algo que recomendar, será bien recibido...

Ahora estoy acabando "Riña de gatos" de E. Mendoza, y acabo de empezar "La joven de las naranjas" de Jostein Gaarder.

Graaacias….