jueves, 11 de noviembre de 2010

De el diario de Anais IV

"Estoy tumbada en mi cama y estoy escribiendo, desde “mi” cama, en “mi” nueva cama ¿se puede llamar “mi” cama, a esta que está en la casa que no es “mi” casa?

Sí, todo depende de la necesidad que se tenga y yo tengo mucha, por eso desde hace poquito esta es mi casa…

He pegado al espejo de la cómoda la foto, tiene una flechita marcada en rojo, y pone en pequeñito “soy yo, vigilandote”

Que ilusión, si, los primeros días siempre hacen ilusión, el primer día del cole, el primer beso (los besos nuevos siempre son el primero) el primer paseo en la vespa.

El primer día de las vacaciones.

uummm… que bien, suena bien.

Hoy ha vuelto a venir Clara con su vespa a buscarme y casi me he puesto a dar saltos de la ilusión, Clara sonreía muy de color clarito como su nombre, sonrisa de chica guapa, me ha dicho;

“Menos mal que no me estabas esperando.”

y ha sonreído, le ha sonreído a mi mochila gris.

Me he tenido que agarrar a su cintura… “no me había agarrado a su cintura nunca”… le he tenido que gritar a través del viento y la he visto sonreír.

Me gusta el viento dándome en la cara..

Me gusta que sea mi amiga,

Me gusta mucho espiar los ojos de otras personas desde el otro lado, desde mis ojos. Ahora me voy a duchar e iré a buscar a Marta, espero que sepa algo más que yo sobre conducir la vespa. Porque si no vamos apañas…

En esta casa huele a lágrimas y caramelos de color lila.

Me gusta"

miércoles, 10 de noviembre de 2010

Artilugios musicales.

Leyendo el post de ayer, me ha venido a la memoria los artilugios con los que escuchaba música cuando tenía 15, 16, años…. Recuerdo la envidia que me daban mis amigos con hermanos mayores.

Una de las pocas ventajas de tener hermano/as mayores era lo cómodo que te resultaba encontrar aquellas cintas grabadas de música variada, que igual podían tener canciones de grupos cursis, como de canciones románticas de los wateques sesenteros. Así, que uno crece creándose un gusto? musical a base de retales, convirtiendo en “canciones de tu vida” las que en realidad eran las canciones de la vida de sus hermanos.

Recuerdo en particular una cinta negra que no recuerdo bien de donde la saqué, si recuerdo que cuando me confinaba en mi habitación enfadado por lo incomprensible y lo difícil que resultaba ser ese mundo en el que en ese momento me había tocado vivir, la escuchaba en un radiocasete que entonces era la lo mas, la leche amos y que ahora es megaenorme y horteraquetecagas. La primera canción era “…..”, la segunda “……” y mi preferida era la tercera.

Me cercioraba de que la puerta de la habitación estuviera bien cerrada, de que todos estaban atareados en la cocina o mirando la tele y cogía una bola hecha con las laminas de papel de plata, de las que envolvían las tabletas de chocolate que mi madre compraba cada semana. Siempre jugaba con una de aquellas bolas mientras escuchaba esa canción.

Era una pasada, sip.

martes, 9 de noviembre de 2010

Escribir y soñar.

Los cuentos comienzan enlazando un aprieto y terminan resolviéndolo.

Pues eso es mentira.
Una narración, o una canción, cualquier forma de percepción artística, empieza con la necesidad de soñar aventuras o experiencias. Recuerdo que leí, no sé dónde, que esa es la primera ilusión de belleza que padecemos. Luego aparece la forma de lo que deseas, porque necesitas plasmar esa ansia para consumirla y satisfacerla, agotarla y dar tiempo a que renazca.

Uno dice: "Os voy a contar un cuento un poco triste". Y entonces el vello de la piel se estremece, porque es lo que esperamos, precisamente eso, y todos nuestros sentidos se ponen en alerta, esperando que la historia triste sea por lo menos igual de triste que nuestra ilusión, y esperamos reconocer todas y cada una de las palabra, de cada insinuación o sugerencia.

Con las canciones pasa exactamente lo mismo:

Comienza con un ritmo, repetitivo, machacón, todo nos dice que ésa canción es la canción y que con cada acorde, con cada nota de la melodía se está buscando nuestra felicidad.

Suena una canción donde sea. Una sola. A veces, solo recordamos no más de una frase. Pero instantáneamente sabemos que tenemos que escuchar ese disco si o si. Reconocemos que justamente ahí encontraremos ese elixir que nos hará curar la nostalgia, aunque sea acentuándola.

Es igual que el amor. Nos atrapa de la misma forma, y de la misma forma nos abandona.

Yo estuve enamorado muy seriamente de Christina Rosenvinge. Pero ahora todo ha terminado. Nunca olvidaré todos los momentos que compartimos, ayudados por diferentes tipos de aparatos reproductores de música que nos hicieron de meublé para consumar nuestro adulterio musical.

jueves, 4 de noviembre de 2010

that’s life…..

Mirando atrás me doy cuenta de que en la vida hay situaciones tan lejanas que en la distancia se tiñen de fantasía o irrealidad. Cuando lo pienso (cada vez menos) me parece mentira haber sido yo uno de los protagonistas de aquellos momentos, de aquellos días lejanos de los que no hay mas constancia que la dada por una memoria, mi memoria , que a veces se pierde entre tantos y tantas emociones, pasiones, detalles, sentimientos y ausencia de serenidad. Y no puedo dejar de pensar que posiblemente, quizás aquel no era yo, ni siquiera aquella eras tú. O quien sabe, todo lo contrario, tal vez puede que sí.

Seguramente por eso me resulta curioso que la que es mi mejor pareja de baile no sea precisamente la que mejor baile. Ni punto de comparación, vamos, nada que ver.

¿Entonces, cuál es el problema? Que me cansé, invariablemente siempre era más de lo mismo. Digamos que llegó el momento en que me aburrió, porque al final siempre es igual. Y no es que yo esté buscando emociones fuertes, no, no es así, no me interesan las grandes hazañas bélicas. Pero los traspiés me saturan, por eso escapo y de paso me alejo.

Mirando atrás me doy cuenta de lo cambiados que nos vemos, será por eso que nos extraña ver todo lo que hicimos y como lo hicimos….pero….that’s life…

viernes, 29 de octubre de 2010

8119 visitas....

Verdaderamente estoy abrumado, hace algunos meses atrás no creía llegar ni a las 1.000 visitas. Vale, ya sé que en principio era un blog intimo y personal, husease para mí solito. Lo de menos erais los invitados, con todo el cariño ehh!!!, así que salvo que un servidor entrara por lo menos 900 veces veía poco probable que llegara a ese número de visitas.
Sin embargo hoy vamos ya por las 8.000, que una vez descontado las 4.000 veces que debo haber entrado yo... quedan otras 4.000 veces que algunos habéis invertido vuestro preciado tiempo en leerme, que os habéis parado a darle a un link para recorrer aunque solo sea de refilón su lectura y su sentido por los recovecos, subidas y bajadas, curvas y rectas, en definitiva, por el contorno de mis frases.
Únicamente he intentado compartir mis pensamientos blogueriles en un entorno libre y abierto y el resto pues como que surge sólo.
4.000 gracias por ello. Prometo que intentaré buscarme un poco mejor, y espero plasmarlo más frecuentemente en forma de letras.

Muchas, muchiiiiiisimas gracias!!!

martes, 26 de octubre de 2010

De el diario de Anais III

"Pues no se me ha ocurrido otra manera de entrar en su habitación. Estropearle los enchufes de la mesita y el de la pared de enfrente, creo que eran factores indudables para que me enviaran a la habitación de Clara acompañando al “chispas”. Sin enchufes no hay luz, no hay lectura.

Iba como un flan pensando que seguro se me iba a notar la artimaña. Es que no sé, quería volver a ver cómo tenía su habitación, sobre todo como olía. Esos detalles revelan mucho de la persona que la ocupa. Me ha intrigado muchísimo la carta que tiene sobre la cómoda y mas por la frase que llegué a ver subrayada “yo estaré ahí, vigilante”, ¿qué es lo que significará esa frase para ella? Qué extraño.

Clara es una mujer de mirada penetrante, parece traspasarte la piel, los huesos y llegar al alma solo con su mirar. Ella no se da cuenta pero me pone los pelos de punta… ¡qué sensación tan seductora y tan maravillosa!

Justo acabo de escribir esto y me pregunto si lo leerá alguien algún día. En uno de mis paseos por la casa me la he encontrado secándose el pelo, me gusta que esté aquí, siento una alegría como de iniciar un viaje o de cumpleaños. Me llama "la excursionista" porque suelo pasearme por la casa a si, sin rumbo. Es algo en lo que me parezco a mi abuelo paterno o a lo mejor viene de mis perros, ahora no lo sé con exactitud.

Yo por si acaso, estaré ahí, vigilante."


lunes, 25 de octubre de 2010

De el diario de Anais II.

"He decido incluir al chico de la mochila en mi diario, qué simpático, se ha quedado alucinando cuando he dejado de leer y le he preguntado, a si, sin más, si quería algo…

No sé por qué, pero me recuerda a una ardillita, … me estuvo hablando todo el rato como si estuviera enfadado con el mundo, pero yo sé que no es verdad. Se llama Teo y he decidido que se me antoja que sea mi amigo. Teo ojos azules… huele a otoño.

Reme ojos negros, oscuros, no consigo ver nada detrás de su sonrisa. Reme tiene miedo o por lo menos eso pienso yo. Huele a lágrimas y tierra, a hierba húmeda.

Álvaro y Greta, tan pronto te miran como que están a otra cosa, Greta tiene los ojos como de agua, azules transparentes y Álvaro los tiene marrones como el color del agujero que le intuyo le está creciendo por dentro, Álvaro necesita que le abracen… Álvaro y Greta se buscan pero nunca se encuentran.

Mi preferida es Clara, es como pasar del sobresalto al deseo y de este a la pena. Clara huele a bizcochos, pan y canela…

Llaman a la puerta, es María… ummm, voy a dejar para otro momento a qué huele María porque incluso para mí es algo complicado… "