jueves, 10 de marzo de 2011

Viajamos, mentimos, engañamos....

Engañamos, algunos más que otros. Mentimos incesablemente para preservar nuestras verdades, para demorar un momento de encuentro con nosotros mismos, para colgar del aire lo que no somos capaces de cargar a nuestras espaldas. Mentimos porque tenemos la ilusión, el anhelo o la esperanza de olvidar algunas realidades, porque es más cómodo vivir una vida fantaseada que la propia. Y a veces, no siempre, sale bien.

Siento que necesito un viaje, uno de esos viajes insólitos. Subir a un avión tembloroso para conocer, re-conocer y mirar, ad-mirar y remirar un mundo que no siempre percibes o alcanzas a comprender. Las nuevas localidades se transforman en decorados de un mañana imaginado, lleno de ilusiones que laten en cualquier sueño, y me protegen del mismo modo que uno descuida sus compromisos y responsabilidades. En un viaje, todo, todo, es posible, la sugestión y el hechizo cogen las riendas del destino y te colocan junto a la simiente de la buena suerte para que uno la recolecte, luego la plante y la cuide. La gente con sus pasaportes, las caras de estos tendrían que estar sonrientes, ya que cada avión brinda una oportunidad única, sea la que sea.

Síp, categóricamente necesito ese viaje. Aunque solo sea de un sueño o un engaño. Lo necesito.

martes, 1 de marzo de 2011

Encuadres

Me dijo que nos acostaríamos, me mintió, eso no era lo que me prometió. Se tumbó en la cama boca abajo y se quedó dormida sin esperar ni avisar. Yo le miraba su espalda, su culo, como bajaba y subía, bajaba y subía, todo a los compases de su respiración. La encuadre con los dedos, con la cámara de mi imaginación y le hice cien, mil fotos todas inexistentes de su trasero, de la parte de atrás de sus piernas, de su espalda tan suave, sus pies o mejor dicho sus talones ….. me perturbaron....

Cuando luego vi sus medias y su tanga en el suelo al lado de la cama comencé a montar lo que debió ser mi primer bodegón, usando su pelo como fondo..... Me empujaba una embriaguez nueva, totalmente ausente de alcohol pero brutal de ansias de inmortalizar las formas que me envolvían... su ropa, su habitación, su cama …ella.

Algo me devolvió mi imagen de fotógrafo virtual, un espejo, mi reflejo en un espejo y en ese preciso instante fui consciente, por enésima vez, de mi existencia, de mi dependencia a su mundo de imágenes, luces y formas hasta entonces extrañas y lejanas...

Cuando despertó, estaba sentado frente al espejo mirándola, con esa sonrisa que ponía únicamente cuando la decía que la quería…..

miércoles, 23 de febrero de 2011

Acabando Febrero...

Hacerme querer nunca se me ha dado nada bien, no soy el adecuado para hacer que la gente se encariñe conmigo y cierto es que tampoco me gusta que puedan haber personas que dependan de mí emocionalmente, supongo que la mayor parte de las veces considero que no lo merezco. No valgo para mendigar cariño, afecto, pasión, apego, ternura, amor….amistad, tampoco para estar preguntando mil veces si me quieren, ya sé que eso le pesa a mi inseguridad y hace que cada diez minutos me plantee estas cuestiones. Supongo que la respuesta me da pánico. No dicen que el mes de febrero es el del amor, pues menos mal.

Durante estos días he estado callado porque necesitaba un poco de mutismo, no dar tantas vueltas superfluas, recapacitar y quedar conmigo mismo. A veces eso es lo mejor.

Continúo creyendo que la mejor elección sería dejarlo todo atrás, construir una granja en cualquier montaña perdida de dios y olvidar el mundo.

Sospecho que todo esto son periodos, ciclos, donde constantemente hay fases en las que optamos por unas cosas y etapas en las que nos inclinamos por otras. Al final todo te lleva a ir por la vía que te puede brindar más bienestar, y no digo emociones, mucho menos riesgos o aventuras, pero sí armonía o al menos la impresión de sentir que uno hace lo correcto.

Eso igualmente es bonito, eso también te puede proporcionar más de lo que tú esperabas.

lunes, 21 de febrero de 2011

Hola desconocido….

He vuelto a ver Closer porque bueno, me apetecía, sé que me la recomendaron pero ahora no recuerdo bien quien fue. Me explicaron que era una de esas películas que enseña la parte oscura de las relaciones, la parte más deslucida del amor. Esa que también es preciso conocer para poder llegar a comprenderlo en toda su grandeza. Bueno esa era su versión. La realidad es que nos muestra las historias de cuatro inmaduros emocionales que para ratificarse en su inseguridad necesitan joderse la vida los unos a los otros.

La cuestión es que la vi. Y me defraudó, aunque puede que no sea esa la palabra adecuada, porque ciertamente ya me esperaba algo así. En pocos momentos puedo decir que llegara a sorprenderme, podía predecir lo que harían o dirían en el fotograma siguiente.

No sé si este tipo de relaciones personales es el que se tiene cuando se llega a una edad determinada, o si realmente hay personas que precisan sentirse resguardadas (no importa por quién) en todo momento. Sí sé que NO me gustaría que me ocurrieran ese tipo de cosas, ni por mi parte, ni por parte de la otra persona con la que yo esté.

A veces las relaciones se prolongan hasta resultar ofensivas y no creo que sea necesario hacerlo así. Sí es cierto que en ocasiones parar a tiempo cuesta, o que demos tiempo para ver si la otra persona cambia y es capaz de darnos aquello que requerimos, o aquello que nos pueda hacer sentir bien. Esa no es la receta. La gracia reside en que te hagan sentir feliz, si bien puede que haya momentos malos, o socavones, pero que sobre todo te sientas dichoso de haber tropezado en tu camino con alguien así. Y cuando esto no sucede, no hay nada que hacer, por lo menos conmigo.

Y contigo ?

viernes, 11 de febrero de 2011

De el diario de Anais VIII

"Y me dijiste que... tú te merecías algo mejor

te dije que si... tú te lo mereces...

me dijiste que me ofrecías un café...

te pregunte... mañana?

me contestaste... imposible...

te volví a preguntar... pasado?

me dijiste...ya veremos…..nos hablamos...

era un juego, tu juego, lo sabía... pero quería jugar... y lo sabías...

un año después... no sé si querría sentarme frente a ti y ver si logras ponerme tan…., ver si aún sigo teniendo aquellas ganas locas de salir corriendo, ver si aún a pesar de todo y de nada me quedo, agito el café y pienso... y me quedo... serena... porque no pasa nada... consigo controlarlo… y si no lo controlo?, es que no quiero controlarlo... quiero sentirlo, como si el suelo se agitara bajo mis pies cuando por ejemplo, me cedas el paso al entrar en el bar...

no se si me gustaría saber si todavía tienes ese efecto...

no se si me gustaría saber si me sigues volviendo loca... si logras que me olvide de todo... si aún sigo pensando...por dios no dejes de hacer eso que hacías, aunque no quiero que dejes de hacerlo... no sé si quiero que vuelvas a ver mi mejor versión de mí misma...

yo lo sé...tú lo sabes...

nadie es perfecto! pero ya no espero... lástima!

pero ahora que recuerdo tú lo decidiste , tú lo decides siempre...

no sé si todavía te acordarás de mi al ir a la farmacia, yo de ti al ver un gato y nos acordamos aquí o dónde quieras sin dudarlo... yo lo sé y tú también lo sabes...

solo es un juego, esta hoja de mi diario es un juego, tú lo sabes, yo lo sé...

me gustaría que si pudieras me contestaras, quien gana?....

y como siempre, tú decides...

y como siempre, te desafío.... "


lunes, 31 de enero de 2011

Esfumarse, evaporarse o desvanecerse

Andaba pensando yo…pensaba…

Justo antes de que…

Antes, de que el tiempo volviera a darle al modo off o pause…que pá el caso es lo mismo…

Pero esta vez no ha sido el modo pause, ha sido un boquete, un agujero desde el que se ve todo difuso. Yo difuso, la vida difusa…

pero no, no es de eso de lo que quería hablar

rumiaba yo, a dónde va la amistad perdida, cavilaba que puesto que no puede esfumarse, evaporarse o desvanecerse y puesto que, muchas veces, no le damos otra opción que huir, entonces esa pobre amistad, con todos sus fragmentos y matices, olores y colores desde rojos y amarillos pasando por naranjas y también celestes azules, todos… se oculta en las cosas…

En esos objetos, regalos que guardas dentro de una cajita o del bolso, o en aquellas hojas plastificadas en las que te ponían un te quiero…
y están ahí proyectando cariño, afecto, pasión, ternura, simpatía…amistad…

muchas veces estamos tan ciegos que no vemos nada…

Al abrir un cajón, ahí están sus regalos, los tocas despacito como si estuvieran hechos de algo frágil y quebradizo, como si fueran materia que estuviera a punto de disiparse en lugar de plástico, cristal y metacrilato, papel y tinta…

…tus gafas, que empañamos muchas veces, tus gafas que se te escurren de tu nariz…
por eso supongo, no quieres que te crezca el flequillo, por miedo que con él crezca el olvido.

(También puedes probar cambiando la palabra amistad por amor)

jueves, 27 de enero de 2011

Puestos a soñar....

… volvía a casa pensando en el futuro, genéricamente considerado, claro, y caí en la tentación de las urgencias o prisas, porque a veces me entran unas ganas irresistibles de saber cómo concluirá todo, qué haré, qué ocurrirá...

¿Cómo te gustaría imaginar tu vida dentro de cinco o diez años? ¿Cómo será una tarde de sábado pasado tanto tiempo? A mí todo lo que se me ocurre es tan cursi que el mero hecho de pensarlo me hace reír.

Ya sé, ya sé que corro el riesgo de lograr ser bastante cursi y hasta puede que un poco empalagoso, me tengo que calmar de vez en cuando porque si no este blog terminaría edulcorado en exceso y no creo que precisamente eso sea una buena perspectiva. Pero por ganas, ni os imagináis todo lo que escribiría...
Yo como que ya desisto en mis tentativas de controlarla, no puedo.
Pero por suerte, pocas veces me decepciona, ya que últimamente suele sorprenderme.

Empiezo a saturarme de terminar siempre igual, de topar siempre referencias al mismo tema, de darme cuenta que por mucho que lo intente me aparece una y otra vez. Supongo que son señales para apartarme de ahí, pero juer, tampoco es necesario que se revelen con tanta frecuencia. Me desmotivo completamente, tal vez por sensiblero, inseguro o todo a la vez. Por eso me voy a tomar… el aire un rato, porque al final eso siempre es lo mejor.