martes, 24 de agosto de 2010

Banda sonora

Es curioso como ciertas canciones nos devuelven a un momento concreto de nuestras vidas. Cómo es posible que el sonido de unas notas sean capaces de valer de hilo conductor en nuestra memoria y sacar a la superficie aquellos momentos perdidos en nuestro in/subconsciente.

Las canciones en el coche de peques...es todo un fenómeno, alguien debería hacer una tesis o por lo menos estudiarlo...y es que, se quedan grabadas para la eternidad en nuestra memoria…
...supongo que debe ser el comienzo de nuestra "banda sonora vital" la de cada uno. Cada vez estoy más convencido de que las vidas llevan bandas sonoras, si, como en las películas.

Esas canciones siempre me devuelven a momentos pasados de mi infancia... hace unos días atrás en un blog que leía me permitió reencontrarme con algunas de las que me acompañaron a lo largo de mi niñez y también posterior adolescencia. Al escucharlas nuevamente vuelvo a recordar la que fue la época más feliz, donde no tenía preocupaciones.

Es sorprendente los mecanismos de que se vale nuestra mente para almacenar nuestros recuerdos, y como acabamos relacionando canciones, olores, sonidos y gustos a aquellos momentos precisos de nuestra vida. Como con el paso del tiempo, aunque no tengamos una imagen precisa y concreta podemos recordar esa sensación que sentimos en aquel momento preciso.

Y la verdad es que con el paso del tiempo eso se agradece, porque hay cosas que no me gustaría olvidar jamás.

lunes, 23 de agosto de 2010

Comienza la función

Bueno, pues ya he comenzado otra vez la rutina, la función vuelve a empezar, ya se van acortando los días. Recuerdo que justo hace un mes, cuando me levantaba, ya empezaban a poner las tarimas, el atrezzo, los soportes de los focos del escenario por dónde suelo moverme a diario.

Me ducho y pienso que es lluvia, me quito las legañas y me arreglo, me disfrazo. Me lanzo sin pensar más a actuar. Pero no creáis que siempre actúo bien, la mayoría de las veces hasta se me olvida el guión y claro, meto la pata...

Pero, milagrosamente, en tan sólo pocas horas todo parece volver a funcionar a la perfección. Nuevamente, los extras salen de sus escondrijos y me cruzo con ellos: las limpiadoras del banco, la furgoneta de la prensa, el domador de fieras con su fiera y la chica que siempre espera el bus BlackBerry en mano, como tú.

Y espero, y miro cómo comienza la función sin fuegos artificiales ni música que los acompañe…...



jueves, 19 de agosto de 2010

La culpa de todo la tienen los extraterrestres.

Todavia me encuentro de vacaciones. Sí, eso no quiere decir que esté hibernando, veraneando. Llevo unas cuatro semanas de vacaciones. Cuatro semanas sin madrugar. Cuatro semanas sin obligaciones profesionales. Sin tener que estar pendiente de cumplir unos objetivos. Sin tener que estar perfectamente arreglado para desarrollar óptimamente mis roles profesionales. Tampoco tengo la necesidad de estar en todo momento vocalizando exhaustivamente. Y por eso mis pensamientos pueden ir y venir a lo que quieran; estos días no están obligados a mirar en la única y estúpida dirección de lo lógico, lo útil, vamos, lo mal llamado “inteligente”.

Es en estos días, los que no he ido a trabajar, en los que me encuentro en modo “acumulación y ahorro energético extremo”. Duermo la ostia de horas, incluida una mini-siesta en horarios diferentes. Como -de comer- anárquicamente; a diferentes horas. Casi sin parar. Pero nunca de manera compulsiva. Esta interminable ingesta de comida no responde a ninguna tensión que tuviera que aliviar. Sino que solo es un aprovisionamiento de alimentos, proteínas y nutrientes. Si estuviera hablando de comer compulsivamente, estaríamos refiriéndonos a un plano psicológico. Pero mira tu por donde esta sucesión de “comer-dormir” no supera el nivel básico, orgánico....... animal, amos....yoquese..

Debo suponer que es uno de esos mecanismos in/subconscientes de pura supervivencia del cuerpo. Del body como conjunto inmobiliario, usea de células, de carne y huesos. Uff, ahí estoy entrando en lo mental y espiritual. Y eso como que queda fuera de mis competencias, y menos en estos días de fin de la veraneación.

Y entohabia no he hablado de mís hercúleos esfuerzos que me suponen levantarme del sofá, ducharme, afeitarme en definitiva, arreglarme y hacer una mínima vida social. Por suerte (o no), tengo a mi favor internet y la televisión. Gracias a estos (nuevos) aliados que me/nos evitan entrar en uno de esos procesos de incomunicación perpetuo cuando estamos en nuestro "ahorro de energía".

Y digo yo, por qué acumulamos energía? La culpa de todo la tienen los extraterrestres y por supuesto el trabajo.

No, no me ha dado una insolación estos días, tampoco he comido ostras en mal estado, y por supuesto no he fumao ningún yerbajo....que os conozco...

Me explico, acabo de recordar una de las charlas de E.Punset que decía que si no perdiéramos tanto tiempo en hacer, deshacer esas cosas que nos agotan y no nos aportan ninguna satisfacción más que la pobre e insuficiente nómina a fin de mes... gastamos nuestra energía en eso diariamente, durante todos los días, semanas, meses, años de nuestra vida. Entonces no nos queda energía para otras funciones "más elevadas". Así que siempre nos encontramos en el plano más básico, no evolucionamos.
Si lo trasladáramos a la ciencia ficción, como que da la sensación que el trabajo y toda la estructura capitalista actual la hubieran trasplantado a nuestros cerebritos los extraterrestres para que así nos consumámos cada día trabajando x horas para pagar cuatro tabiques; y eso fuera nuestra única vida.

Enhorabuena, señores extraterrestres, el proyesto ha sido todo un ésito. Todos, todos, todos, estamos super ocupaditos aquí abajo malgastando nuestra escasita energía vital. Nunca evolucionaremos. Jamás llegaremos a igualaros. Sois los reyes del universo de por vida....y más ayaaa.

Así que, aquí estamos. No me queda más remedio que ahorrar y acumular la energía que empezare a gastar cuando empiece a trabajar. Ahora perdonenme señores erstratrerrestrers, tengo pendiente mi siesta.


viernes, 6 de agosto de 2010

Por eso y por mucho más.

Me pasa que a veces, me pongo delante del ordeñador y no se me ocurre nada que escribir. No me es una sensación, como diría yo... desagradable? pero sí que me obliga a mirar, ya sea en el desván de la parte de atrás de mi cerebrito o bien hacia la parte de delante.

Y veo pues cosas....muchas cosas, algunas son visibles y otras no.....invisibles. Me satisface mirar esas cosas invisibles, inventármelas o, simplemente, darles algún sentido.

Compongo palabras en la lengua que rápidamente escupo en el ordeñador. Mientras lo hago y escribo, me siento vivo. Y claro mientras vivo, pues siento cosas, y mientras siento esas cosas, pues eso, las escribo. Pero aún así, y como todo esfuerzo, es indispensable y se necesita descansar.

Hay que sacar los ojos, llenarlos de arena y saborear las nuevas cosas y lugares para luego, poder guardarlas en cajas opacas o transparentes. Y es por eso y por mucho más, que deseo y espero que cuando vuelva estéis muchos o casi todos vosotros a mi lado, dejándome volar de nuevo.

Felices vacaciones....

viernes, 30 de julio de 2010

Pura metafora.

Conozco una metáfora muy exacta de lo que es nuestra vida: Llevar un taxi en busca de esos usuarios que alzan sus brazos, eso es lo que quiero decir. Conducir calle arriba o calle abajo o bien girar a la derecha o a la izquierda en el siguiente cruce siempre pensando que allí puede haber alguien esperando precisamente un taxi, a ti por ejemplo, o a cualquier otra/o para pedirte que lo lleves a un sitio que nunca te esperarías, en definitiva para usarte, o usarle. Esta puede ser la metáfora más exacta de lo que es nuestra vida.

También podemos cagarla. Cagarla una y cien mil veces precisamente por la falta de experiencia o como casi siempre por culpa de una mala corazonada. Girar en cualquier calle y meternos en un atasco, o encontrarte de golpe con otros tres o cuatro taxis libres justamente delante. Esta puede ser la metáfora más exacta de lo que es nuestra vida.

O encontrar por fin a ese deseado usuaria/o después de tantas y tantas vueltas a otras tantas rotondas con el asiento de atrás vacío, y que al llegar a su destino te amenace con una navaja y te saque la recaudación de todo el puto día, o que por el contrario te bese antes de decirte (unilateralmente) que quiere pasar el resto de su vida contigo, si o si. Esta es la metáfora más exacta.

O también como no, pinchar una rueda delantera. O que te avise el testigo del aceite del motor.

O también podemos pasar del estoy libre al estoy ocupado en un abrir y cerrar de puertas. O transportar en el maletero algo sin saberlo, o empañar adrede (con tu miso aliento) el retrovisor, o cuando no nos queda más remedio dar marcha atrás, o ponerle carburante cuando toque. Esta es la metáfora más exacta.

Creo que en la justa medida todos somos taxistas porque necesitamos vivir medio muertos de miedo.

jueves, 22 de julio de 2010

Donde tenemos el alma?

Al escribir los últimos post, recordé los días de verano del año pasado cuando bajaba a la citi en tren.

Uno de esos días alguien se dejó olvidado en un asiento del último tren el libro de Eduard Punset ‘El alma está en el cerebro’.

Fue la primera y única (de momento) vez que alguien se olvidaba un libro y era yo el que lo encontraba, lo cual, sumado a tan fascinante título, interpreté que a lo mejor bien podría tratarse de una de las muchas señales divinas: Alguien puso ese libro ahí (y no otro) por alguna razón: Ese alguien quiere que yo me vuelva racional, pensé.

No obstante, pasados los meses aun no he sido capaz de abrirlo, pero es que ni siquiera de echarle la característica ojeada rápida a la contraportada.

Es que me da miedo. Porque siempre había pensado que el alma es una masa gelatinosa, tirando a líquida y que se oculta en la sangre, que circula a sus anchas por todo el cuerpo para al final concentrarse allí donde lo necesitemos, bien fuera el corazón (arritmias), las manos (el sudor) y los genitales (…). Esta mi teoría, está inventada, claro está, pero a mí me funciona, o no.

Por eso aviso, no quiero que nadie, nadie me demuestre lo contrario, aunque puede que tengan algo de razón.

En lo que se refiere al alma como que prefiero que la imaginación asesine a la ciencia.

Creo que no es bueno saberlo todo, para nada.

miércoles, 21 de julio de 2010

Frases por las calles.

Un comentario sobre uno de estos post me ha hecho pensar….

Hoy me pasaré el día escribiendo frases en Post-it para luego pegarlas por la citi el próximo día que vaya:

“Seguramente tu vida vale mucho más que tú” (pegar en Avda.Francesc Cambó junto al Mercat de Santa Caterina)

“Aunque tú todavía no lo sepas, te quiero. Aunque yo todavía no lo sepa, me quiero” (pegar en la Calle Argentina)

“¿Qué seguridad tienes de que tus padres sean tus padres?” (pegar en la Plaza de Santa María en la Catedral del Mar)

“Ni se te ocurra tocar este Post-it” (pegar en el Paseo de Isabel II)

“Tus ojos no se parecen en nada a los de nadie” (pegar en el Paseo de Joan de Borbó)

“Este Post-it sirve para recordarte que sigues vivo” (pegar en la Barceloneta)

“¿Por qué vistes de esa manera?” (pegar en la Barceloneta)

Me estimula esta idea de poder ser leído en la calle, desde la farola, la pared, el buzón, el retrovisor de un coche, el suelo, siempre de forma anónima. Me ilusiona que a alguien le pueda dar por pensar en ese mensaje, sin querer y como de casualidad, mientras se anuda un cordón del zapato, en la parada del bus guiado por la curiosidad de que estará leyendo la chica del pelo rizado, o que se agache y recoja el post-it movido por esa misma curiosidad, la mujer que se queda atrás para leerlo y su pareja sigue sola sin darse cuenta de la leve traición. Me encanta que la gente sea curiosa.

Si todos fuéramos igual de curiosos, si a todos nos diera por escribir mensajes y pegarlos o lanzarlos al aire de nuestras ciudades, y claro está si nos diera por leer esos mensajes de los demás, el mundo sería un poco más acogedor; más vivo y por supuesto mucho más interesante. O al menos nos ayudaría a entendernos mejor y a eliminar las fronteras de nuestras mentes.

Estoy convencido de que “El mundo de Sofía” debería ser de lectura obligada en todos los colegios…

Os imagináis que Lorca o Saramago hubieran empleado este método y ahora pudiéramos leer de su puño y letra uno de sus post-it, enganchados en la calles, poemas o citas como:

“En la bandera de la libertad bordé el amor más grande de mi vida.” -Lorca

“Los escritores viven de la infelicidad del mundo. En un mundo feliz, no sería escritor.” -Saramago

Sería la hostia, no??