viernes, 16 de abril de 2010

Sólo eso, hablar. (II)

- Me encanta cómo me besa esa chica. Podría estar bien quedar con ella, no?
- Sí, seguramente tiene sus virtudes. Joder, se nota que tú no tienes que escucharla después…
- No seas tan borde, no creo que hablar con ella un rato vaya a resultar un gran sufrimiento.
- Pues sí. Es tonta. Y, lo que jode de las tontas es que siempre creen que son muy listas.
- Pues hazte el dormido. Y, mira, a lo mejor se le ocurre besarme otra vez para despertarte.
- Va a ser que eres una gran egoísta.
- Oye, no te quejes que salimos los dos ganando.
- Sobretodo tú, que no tienes oídos.
- Ni lengua, ni boca. Te he explicado alguna vez como es su cuerpo por dentro?
- Cállate coño!!

;-)

jueves, 15 de abril de 2010

Sólo eso, hablar.

Conversación entre dos asistentes sanitarias mientras toman un café en la cafetería del hospital:

A-.Te puedes creer que algunas tías, solo quieren hablar. Sólo eso, hablar.

B-.Entonces será por eso que se van a la cama contigo, para poder tenerte ese ratito indefensa y así lograr hablarte.

A-.Y claro tú, pensando que solo se trataba de un polvo, vas y caes.

B-.En ese momento es cuando ella aprovecha y te explica miles de cosas que a ti no te interesan.

(Miles de cosas que jamás escucharías si no fuera porque, en mitad de la noche y desnuda no tienes donde ocultarte, si no es solo en el sueño. Y no deseas dormir con ella.)

B-.Bueno, oye siempre te queda la opción de comenzar de nuevo, distraerla diciéndole que te pone a mil, y, como normalmente la habladora suele ser crédula, pues, eso que sales ganando. Otro polvo y el descanso del silencio.

A-.Ostias lo peor, no es cuando te acorrala en la cama, que, quieras que no, el polvo ya te lo has llevado.
Joder lo peor de todo es cuando te llaman nada más que para hablar.

A-.Explícame a ver, entonces, cómo le haces entender, sin perder la posible opción de polvo futurible, que tu supuesta escucha fue únicamente eventual. Y que además te sigue interesando todo lo suyo igual que antes. Que viene a ser nada.

A-.Así que sales del paso como puedes. Intentas llegar a una armonía, a ver... si la escucho media hora... y... digamos... la llamo en un par de semanas, cuando ya se me haya pasado el dolor de cabeza, posiblemente pueda plantearle algo más.

B-.¿Es que cuesta mucho entender que después de un buen polvo solo se quiere dormir abrazada a esa persona que te ha llevado al éxtasis?
¿Es necesario hablar, escuchar vainas que no te interesan, y lo peor, callar durante horas y horas, sólo porque estuvo contigo?

-. …… ………… …….

¡Dios, Cristo Santo y María Santísima!, pensé que sólo los hombres sentíamos eso. No me lo podía creer, dos mujeres hablando como si fueran hombres. Es cierto, algunas de ellas, por experiencia propia o ajena, querida/os lectores, creen que un solo polvo vale la escucha para toda la vida.

jueves, 8 de abril de 2010

He perdido unos sueños.

Ando un poco raro estos días.
No hace lo que se dice buen tiempo, pero el caso es que malo, malo.. pues tampoco. Es un tiempo intermedio e indefinido que me desconcierta completamente.

Por el día me encuentro en una especie de ensoñación prolongada o limbo cósmico que aun no estoy decidiendo si me gusta o no... aunque la verdad es que me relaja.
Por la noche, aunque últimamente (otra vez) no duermo nada bien... por lo menos desconecto de mí mismo porque resulta que llevo un par de días soñando con los sueños de alguna otra persona.

Ya sé que suena raro, porque no tenía ni idea de que uno podía soñar sueños que no son los suyos... pero a las pruebas me remito.

Yo sé cómo sueño yo, sé que sueño yo... pero estos días como que no, estos días no han sido mis sueños, juer, no sé de quién serían, pero los míos no, fijo.

Si alguien ha extraviado un par de días de sueños que por favor me avise.... y si alguien se encuentra por ahí los míos pues también, por favor, sobre todo si salen Charlize Theron o Anne Igartiburu.

He tenido (como siempre) mis dudas en determinados momentos desde que empecé a escribir aquí sobre para quien escribía realmente, si para mí, o para otros.... siempre he dicho que era para mí... pero tenía mis dudas. Garantizado, es para mí, aunque por aquí me parece que ya no pasa casi nadie y yo sigo ahí, insistiendo en explicarme.

No sé si realmente lo que quiero es que mis días en el limbo se eternicen hasta el infinito, lo que sí sé es que quiero que me devuelvan mis sueños.
Por cierto, del Nexpesso ná de ná... en el limbo se ve que no se miran la caja tonta.

miércoles, 7 de abril de 2010

Mientras conduzco

Resulta que tiendo a recordar mientras conduzco. Y como he hecho casi 3.000 km. conduzco, pienso, recuerdo, observo el paisaje y escucho música. Son las pocas cosas que puedo hacer a la vez (mientras conduzco). Para el resto, bueno, puedo hacer o una cosa u otra, pero nunca cinco al mismo tiempo, qué pena, verdad.

Y como ya he dicho, tenía para rato, y te colaste entre mis recuerdos.

“Elenita cumple hoy 15 años, los ha cumplido sentada en la escalera entre los pisos tercero y cuarto. Elenita está…la veo sin ánimos. Debe ser por eso que cuando voy bajando, paso a su lado, me para y me pregunta...

- ¿No te harás un peta de hierba para compartir con tu vecinita preferida...?

La miro, de pie, desde arriba. Juer, hace ná jugábamos a eso de escondernos desde las terrazas mientras la madre tendía la ropa y yo hacía lo contrario y recogía la mía seca de hace un par de días. Recuerdo sus ¡CUUCUU!... y los dos bajábamos las cabezas... luego un ¡ZASSS! y las sacábamos y así varias veces con numerosas risas... La madre movía la cabeza divertida mientras nos veía hacer el tonto a su niñita y a ese amigo de polvos imaginarios en la salita cada sábado o domingo, mientras su marido vilipendia al equipo de futbol contrario en la macro-cutre-televisión del bar El Bodegon.

- Hoy es mi cumple... 15 ya. Sabes, si los otros 15 van a ser iguales, mejor ni me muevo de aquí, y sigo sentada.

- ¿Hoy también te has echao de casa?

- Si.- me responde arrancando con las uñas pequeños trozos de pintura desconchada de la pared.- ¿Conoces a alguien que mate a padres a precio de saldo?...

- En este lado del Atlántico no.- contesto, sentándome a su lado.

Saco los trastos que llevo en el bolsillo y me cojo un chicle sin hierva... y se lo paso...

- Oye, tú que lees mucho, he leído en internet que con mi edad ya me toca follar por primera vez... una estadística de esas... pero en mi clase todos son gilipollas... no lo haría con ninguno ni por un año de suscripción al (no se qué)... También tengo que elegir si ciencias o letras o... elegir si ser guay o gótica... elegir con quien hablar o de quien pasar... la música que me tiene que gustar... elegir si bajo o si subo... elegir a quien tengo que besar... en que trabajar... elegir si tener hijos o no... elegir todo y continuamente...

- Me parece que al final no va a ser mala idea estarse aquí sentada los siguientes 16...

Ahora me mira mis botas, levanta la vista con los ojos demasiado abiertos y murmura...

- CUUCUUUUUUUU...

Entonces me pongo serio y me tapo la cara con las manos... y al poco apartándolas de golpe... digo..

- ZAASSSSSSS...

Y mientras nos mascamos el chicle entre risas, se que le estoy diciendo adiós a Elenita... y hola a Elena.”

martes, 6 de abril de 2010

Catorce estaciones

Mira tú por dónde me propuse no escribir mientras mi estado de ánimo estuviera por debajo de 3 puntos. Supongo que entre otras cosas, porque me canso de leerme siempre con la misma cantinela. Tampoco es tan malo recordar esos días malos, porque entonces los buenos se paladean más y mejor.

Y visto el éxito, como me da la sensación de que puedo pasarme semanas sin soltar palabra, escribo sin casi saber qué escribir, sin ser capaz de exteriorizar(me) ni vaciar esos vacíos ni sacar la procesión que va (y viene) por dentro ni de llorar cuando nadie mira, ni dormir en silencio ni de contar ovejas (descarriadas) ni de soñar con angelitos. Me han salido agujetas no de reírme sino al reírme, creo que he perdido la costumbre y la he cambiado por esa otra costumbre de levantarme como un zombie y comenzar y terminar el día con pequeñas dosis de ansiedad y con una caraculo con orejas que echa patrás.

No tengo tiempo para pensar pero pienso, pienso y pienso y no acaba de llegar ese click, esa luz, ese empujón, ese bajón o subidón que me encamine, que me enseñe, que me diga dónde está el final de este puto laberinto.

No lo consigo, no encuentro esos momentos en los que a solas conmigo me digo todo a la cara, en los que me sincero y me pongo verde y me ayudo, y me mantengo sobre la cuerda floja en plan funambulista que da traspiés pero nunca cae, aun con los ojos cerrados, tratando de obviar el final del recorrido.

Ahora toca vía crucis con sus catorce estaciones, que para eso acabamos de pasar la semana santa, así que me levantaré tantas y tantas veces como me caiga y estaré conmigo, acompañándome, espero que para no perder la fe ni sentir el miedo a quedarme sin alma.

miércoles, 31 de marzo de 2010

Nadie debería entender todo esto.

Creo que a veces siento que pienso demasiado en todo, y por eso no dejo que mi realidad se asemeje a mis sueños.
Voy dejando espacios entre las palabras, escribo puntos aparte donde antes ponía comas inacabadas.
Lleno textos de puntos suspensivos por cada imagen estática de mi imaginación, por cada evasión.
Palabras mayúsculas que son imposibles de omitir.

Miles de alusiones. Miles de frases que buscan su fin. Frases traducidas en mí.
Adjetivos infinitos que intentan describir algo imposible. Demasiados signos de interrogación...
Siempre preguntas sin respuesta.

¿Cuántas veces escribí mentalmente la palabra felicidad? Será por eso que la busco sin cesar.
Pero es que no entiendo por qué no apareces en todo lo que escribo sobre ella.
Te menciono en cada letra, en cada palabra, en cada frase, en cada pregunta.
Cada idea parece un latido contraído.
Ideas, ideas, inspiración. Son interminables.
Sobretodo cuando intento acoplarte en cada frase. Si ni siquiera me di cuenta, hasta ahora.

Mi vida empieza a parecerse a un sueño que grita desde dentro.
Me pregunto qué se siente realmente cuando sonríes sin motivo aparente?
Qué se siente al llorar sin razón?
Qué se siente cuando encuentras la felicidad en otra persona y no en ti?

Cuando me tumbo para ver la luna o las estrellas pienso que el mundo es injusto.
Veo personas infelices porque no saben soñar,
Veo personas infelices porque lo tienen todo y no lo saben apreciar,
Veo personas infelices con unos sueños imposibles y personas felices con sus sueños por cumplir.
Siempre tengo algo para escribir. Sea bueno o malo y tengo la necesidad de escribirlo.
Una sola razón me inspira y una música (de fondo) que decora el silencio.
Cuando no escribo, siento que me falta algo.
Últimamente creo que soy demasiado afortunado por sentirme así...
Si, el abandono me dio una oportunidad. Si, por fin encontraré mi felicidad.
Si, empecé a escribir de verdad cuando me perdí.
Si, mi futuro son estos pobres escritos. Si, mi pasado son los espacios vacíos, los que no te escribí.

Nadie debería entender todo esto.

Siempre he buscado la complicidad en lo simple.
Espero encontrar algo más....Hacer un sueño realidad.
Muchas veces me pregunto por qué sólo a veces me conformo con hacer reír.
Intento darle respuesta pero...

Sólo siento que mi felicidad está ahí...


lunes, 29 de marzo de 2010

Me voy corriendo a comprar.

Cuidado, que no os pase como a mí. Os aviso de un timo que estos días están realizando en todos los mercadonas de España y en el mío, de momento, parece ser que solo he caído yo, pero en el resto se que está cayendo bastante gente.

La hacen en el parking.

Así funciona el timo: dos chicas muy guapas y buenorras de entre 25 y 30 años se te acercan al coche mientras estas colocando tus compras en el maletero.

Entonces sin pedir permiso (no lo necesitan) empiezan a limpiarte el parabrisas con esponjas, mientras y sin querer, se mojan ( aposta? ) sus ajustadas camisetas haciendo gala de sus pechos perfectos y sus cinturas de avispa, por no decir nada de sus piernas de vértigo y lanzándote todo tipo de puntas sensuales.

Cuando al final, intentas darles una propina, para darles las gracias, ellas renuncian y te piden a cambio que las lleves a una calle determinada. Si aceptas, suben y se sientan en los asientos de atrás. Mientras conduces totalmente desconcertado, empiezan a hacerte miles de halagos y comienzan a masajearte, unos masajes tan bien hechos que te es imposible negarte.

Total que cuando llegas a su destino, una de ellas, haciéndose la agradecida, se cambia al asiento anterior y te echa un polvo bestial con un arte que te es imposible negarte, mientras la otra, (y aquí está el timo) sin darte cuenta de nada te roba la bolsa del pan y los yogures.

Pues aunque parezca mentira con este ingenioso sistema me han robado la compra el martes, el miércoles, dos veces el jueves, otra vez el sábado y probablemente también mañana por la tarde.

Adiós, me voy a compraaaar..........